sábado, 7 de marzo de 2026

2 Chistes

El cura, el pastor y el rabino
Un cura, un pastor evangélico y un rabino están discutiendo sobre cuál
es la mejor forma de repartir el dinero de la limosna entre Dios y ellos.

El cura dice:
—Yo trazo un círculo en el suelo y tiro las monedas al aire. Las que
caen dentro del círculo son para Dios, las que caen fuera son para mí.

El pastor replica:
—Eso es muy complicado. Yo trazo una línea en el suelo y tiro las
monedas. Las que caen a la derecha son para Dios, las que caen a la
izquierda son para mí.

El rabino los mira y dice:
—Yo hago algo mucho más sencillo: tiro todo el dinero al aire. Lo que
Dios atrapa es para Él, lo que cae al suelo es para mí.

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El hombre que quería ser bombero
Un hombre va a una entrevista para ser bombero. El capitán le dice:

—Para ser bombero, primero debe pasar una prueba de valentía. Aquí tiene
una llave. Al fondo del pasillo hay una puerta con un letrero que dice
"Prohibido pasar". Abra esa puerta, entre y regrese. Luego hablamos.

El hombre camina hacia la puerta, la abre y entra. Al otro lado ve una
habitación oscura. De repente, la puerta se cierra de golpe y escucha
una voz escalofriante:

—¡Soy el diablo! ¡Llevo 100 años encerrado aquí y necesito un alma para
escapar!

El hombre, temblando, grita:
—¿El diablo? ¡Yo solo vine a la entrevista para bombero!

El diablo ríe y dice:
—No importa. Si pierdes, me quedo con tu alma. Pero si ganas, te dejo
ir. Te propongo un juego: yo te haré una pregunta, y si respondes mal,
pierdes. ¿Aceptas?

El hombre, aterrado, asiente. El diablo pregunta:
—¿Cómo se llama el hijo de la hermana de tu madre, pero que no es tu primo?

El hombre piensa un momento y dice:
—Fácil: es mi hermano.

El diablo se queda en silencio, abre la puerta y dice:
—Tienes suerte. Vete.

El hombre sale corriendo, llega donde el capitán y le cuenta todo. El
capitán lo mira y dice:
—¡Felicitaciones! Has pasado la prueba. Pero una cosa… ¿cómo supiste la
respuesta?

El hombre responde:
—Bueno, mi madre es hermana de mi tía, así que el hijo de la hermana de
mi madre es mi propio hermano.

El capitán asiente y dice:
—Impresionante. Pero el diablo… ¿de verdad te preguntó eso?

El hombre dice:
—No, en realidad me preguntó: "¿Cuál es la capital de Islandia?" y yo
respondí "No sé". Y entonces me dijo: "Fallaste, te quedas conmigo". Y
yo grité: "¡Pero si ni siquiera me diste tiempo de pensar!" Y él dijo:
"Bueno, te daré otra oportunidad: ¿cómo se llama el hijo de la hermana
de tu madre que no es tu primo?". Y entonces sí supe la respuesta.

El capitán lo mira confundido:
—Pero… ¿entonces el diablo sí te dejó ir?

El hombre sonríe:
—Sí, porque le expliqué todo el árbol genealógico y se aburrió.

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