A los 95 años de edad, Don Juan se casó con Ana, de 25 años.
Debido a que su marido es tan viejo, Ana decide que después de su boda, ella y don Juan deben tener dormitorios separados... pero contiguos.
Después de las festividades de la boda, Ana se prepara para la cama y de pronto se escuchan golpes en la puerta y al abrir está don Juan, con sus 95 años... ¡listo para la acción!
Concluido el acto Don Juan le da un beso de buenas noches y vuelve a su dormitorio.
Después de algunos minutos, Ana oye otros golpes en la puerta del dormitorio y es don Juan.... ¡listo para la segunda vuelta!
Sorprendida, Ana acepta, al final Don Juan le da un cariñoso beso de buenas noches y se va.
Más tarde, don Juan está otra vez tocando la puerta, y tan fresco como un muchacho de 25 años... ¡¡¡listo una vez más !!!
Y así sucede dos veces más, Don Juan regresa con Ana y después de la acción, le da un beso de buenas noches a su esposa y regresa a su cuarto.
Después de una hora, regresa don Juan por sexta vez y ¡como si nada!
Termina y le da un beso de buenas noches a Ana; en esta ocasión Ana lo detiene y le pide que se no se vaya; está sorprendida y le dice a Don Juan:
- Me impresiona que a tu edad puedas repetir esto tantas veces Juan, en verdad eres un gran amante. He estado con hombres con un tercio de tu edad y son totalmente incapaces de seguirte el paso .
Don Juan, voltea desconcertado, le pregunta a Ana:
- ¿Cómo!!!... ya había venido antes?
Moraleja:
El Alzheimer tiene sus ventajas.
Un blog destinado a la coleccion de los mejores chistes y curiosidades que llegan por email. Videos, fotos, imagenes y mucho más
lunes, 22 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Cajas para dormir en el aeropuerto de Paris. Sleepbox
¡Se acabaron las razones para dormir en el suelo o los incómodos sillones!
Cajas para dormir en los aeropuertos de París.
¿Cuanto costará la noche?... lucen cómodos, me anoto para mi próximo viaje a París.
Deberían ponerlas en todos los aeropuertos.





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El mundo alreves. Ironia laboral
Un ginecólogo aguarda su última paciente que no llega. Después de 45
minutos, suponiendo que no vendrá, resuelve tomarse un gin tonic para
relajarse antes de volver a su casa. Se instala confortablemente en un
sillón, comienza a leer el periódico cuando llaman a la puerta.
Es su paciente que llega apurada y pide disculpas por el retraso:
--- No tiene importancia responde el médico.. Estaba tomando un gin tonic
esperando para irme a casa, ¿quiere uno para relajarse?
--- Acepto con placer... responde la paciente aliviada.
Él le sirve una copa y se sienta frente a ella para conversar. De repente se
escucha una llave dentro de la puerta del consultorio. El médico
sobresaltado se levanta y dice:
---¡¡¡Mi mujer!!!..., ¡¡rápido, quítese la ropa y abra las piernas...!!
minutos, suponiendo que no vendrá, resuelve tomarse un gin tonic para
relajarse antes de volver a su casa. Se instala confortablemente en un
sillón, comienza a leer el periódico cuando llaman a la puerta.
Es su paciente que llega apurada y pide disculpas por el retraso:
--- No tiene importancia responde el médico.. Estaba tomando un gin tonic
esperando para irme a casa, ¿quiere uno para relajarse?
--- Acepto con placer... responde la paciente aliviada.
Él le sirve una copa y se sienta frente a ella para conversar. De repente se
escucha una llave dentro de la puerta del consultorio. El médico
sobresaltado se levanta y dice:
---¡¡¡Mi mujer!!!..., ¡¡rápido, quítese la ropa y abra las piernas...!!
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